Llegando

Hoy llegan nuestros correspondientes alemanes. Un año más que empezamos nuestro más antigüo intercambio. Siempre igual pero siempre diferente. A disfrutarlo.

Como otros años saldremos del instituto para ir a recogerlos al aeropuerto. La hora de la cita son las once de la noche a la puerta del instituto.

Ahora sí que empezamos

Kassel 2017 Empezamos

Un año más comenzamos con nuestro intercambio de Kassel. En este blog podéis haceros una idea cabal de en qué consiste este intercambio que cumple este año sus 22 aniversario.

Aquí tenéis el cartel de anuncio de nuestro intercambio de este año. Las fechas para entregar las instancias comienzas hoy mismo y hasta el día 17 de noviembre.

Nuestros colegas alemanes vendrán desde el día 27 de marzo hasta el 5 de abril y nosotros estaremos en alemania a partir de la segunda semana de septiembre más o menos.

Las instancias para solicitar participar en el intercambio las tenemos en el departamento de Matemáticas , de Geografía e Historia  (las podéis pedir a Celia Pérez y David Seiz ). Y debéis entregarlas siempre y exclusivamente a los profesores responsables o en el departamento de Geografía e Historia.  También podéis bajaros la instancia de este blog en la pestaña documentos.

Animaos y no dejéis de participar en el intercambio más añejo de nuestro instituto. Si ha durado tanto…, por algo será.

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Se acabó

Queridos todos, el intercambio de Kassel 2016 ha terminado. Creo que todo es susceptible de ser mejorado, que todo puede salir algo mejor y que pueden corregirse pequeñas cuestiones. Nos gustaría conocer vuestra opinión y hacer una evaluación del intercambio lo más intensa posible. Os enviaremos a unos (padres) y a otros (alumnos) una evaluación sobre este del 2016 y tenemos pendiente también cerrar cuentas.

Os mantendremos informados de todo esto en los próximos días (según se nos pase el img_6814Jet Lag y nos incorporemos – traumáticamente – a nuestras obligaciones escolares). Hay que comenzar a preparar el intercambio del año que viene y conviene poner punto final al del 2016. Creo que una imagen que refleja lo que significa el intercambio es la que acompaña este post y que nos envía Andrea Zach, una de nuestras colegas alemanas. Me quedo con esta imagen, mucho más entrañable que las formales y de posado.

Ha sido un placer trabajar con vosotros y para vosotros. Por nuestra parte poco más que agradeceros el formar parte de esta historia del IES Pintor Antonio López que se encamina hacia su edición número 22.

Como crecí en los setenta y la música de entonces me hizo mucho daño, no puedo por menos que despedir esta crónica-blog-paliza con la música que me viene a la cabeza en estas situaciones. María Jimenez y su “Se acabó” y como dicen nuestros alumnos “Es que es eso”. Se acabó.

Pd.- Quiero tranquilizaos. Mis gustos musicales han evolucionado levemente.

Vuelos

Hoy salimos de Frankfurt…., si las huelgas de controladores franceses no nos ponen pegas. Parece que tales huelgas terminan a las 6 de la mañana, así que lo natural es que todo se dé bien. Cruzad los dedos.

De momento y para que estéis informados de lo principal aquí tenéis el vuelo.

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Universidad en Alemania

img_6742Penúltimo día en Gottingen de la mano de Andreas, uno de los profesores del departamento de español de la Jacob Grimm. Gottingen es la ciudad universitaria más grande y más cercana a Kassel y también el “alma mater” de parte de nuestros colegas de intercambio alemenes. Nuestro guía estudió y vivió aquí, así que conoce sus calles y su historia y además tiene esa visión del que tiene una ciudad vivida y no sólo sabe donde vivió Gaus o Bismark, también te da noticia de dónde puede comprarse un buen café o en qué lugar hacen unas magníficas tartas.

img_6745Entramos en la ciudad entre bicicletas aparcadas de manera tan abigarrada y confusa que uno duda de que alguien encuentre la suya y varios tenemos la sospecha que todo el muno coge la primera que tiene a mano. La ciudad es llana y en buena parte – la antigua ciudad – peatonal o con poco tráfico, así que invita a coger la bici en todo momento. Contemplamos a la salida de la estación también el monumento a los siete de Gottingen, los intelectuales – entre ellos los hermanos Grimm – expulsados de Gottingen despues de firmar un manifiesto en 1837 en contra de las medidas arbitrarias y absolutas del rey  Ernesto de Hanover, cosas de los reyes absolutos de la época. Aquí teníamos a Fernando VII (le acabábamos de dejar de tener) y por aquí a este “poco liberal” Ernesto.

img_6743Entramos a la ciudad por una arbolada calle flanqueada por las casas de los profesores de la universidad que en pocos metros cruza un pequeño canal y te situa a las puertas de la antigua biblioteca universitaria y de una de las primeras aulas de la misma. Desde allí atravesamos la calles centrales para llegar a la escultura de “el baile” que marca el centro de la ciudad y que aquí llaman el ombligo. De ahi subimos al teatro, pasando por una de las más antiguas editoriales alemanas y conocimos también las curiosas formas de hacer amigos que los universitarios con más testosterona gastan por aquí en algo que podriamos llamar “hermandades”. Un paseo corto nos llevó a la puerta de la universidad. La universidad no es un edificio espectacular o vistoso como el de la de Salamanca, se trata de una obra clásica tan rigurosa y serena que cuesta que despierte emociones. La plaza, ajardinada y cerrada por la antigua Mensa (el restaurante universitario) resulta de todos modos agradable y sobre todo tranquila.

img_6746Desde la universidad bajamos hacia la Rathaus viendo algunos viejos edificios medievales de entramado de madera y terminamos en la plaza del ayuntamiento -Rathaus- contando la tradición de la chica de los gansos, esa fuente donde los doctores de Gotingen se encaraman para celebrar su ciencia recién estrenada. Lamentablemente la fuente estaba rodeada por un mercadillo – aquí les tienen mucha afición – y no destacaba tanto como la recordábamos de otras veces. Aconsejaos entrar en el Ayuntamiento, que tiene una sala de reuniones magnífica y nos dimos un tiempo libre que dedicamos a las tres ces, caminar, comer y comprar. Un clásico de cualquier visita en este intercambio.

img_6784A la tarde nos esperaban en la HHS para despedirnos como suelen hacer. Reuidos en la sala de música los alumnos alemanes nos dieron un concierto mientras las familias asistentes iban trayendo cada una un plato preparado en casa para disfrute de todos los presentes. NI que decir tiene que sobró comida a pesar de nuestra legendaria hambre milenaria. Sentados alrededor de las mesas unos y otros charlamos un rato y finalmente todos los correspondientes – alemanes y españoles – se sentaron en el patio ajardinado que sirve de eje a la escuela y comenzaron con una despedida que acabaría horas más tarde ya entre ellos y de manera más particular.

El viernes es el día de las maletas, los aeropuertos y las despedidas. Todo termina y esto no es una excecpción.

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Un clásico en obras

Un intercambio a Kassel sin Herkules no sería un intercambio. Algo tiene este sitio para que miles de ancianos (y no es una exageración) de todas partes de alemania llegan de peregrinación al Herkules como en otros sitios se peregrina a Lourdes o Fátima. Y miles de ancianos alemanes no pueden equivocarse, si acaso despistarse un poco.

Quedamos tras nuestra simpre irregular inmersión en clase de alemán a las puertas de los institutos para bajar en grupo a la Rathaus (el ayuntamiento). Decimos irregular porque la suerte aquí siempre es diversa, desde los que tienen suerte y se enteran de algo y se vienen arriba presumiendo de hablar en español en clase de español, a los que descubren con pánico que les queda mucho alemán por entender o quienes no entienden nada y sufren la clase como una versión escolar de “Lost in Translation”.

En la Rathaus nos reunimos y tuvimos oporutunidad de hacer un breve recorrido por la historia de Kassel y sus monumentos principales. Explicamos el espíritu de la documenta y lo presentamos junto a la “fuente inversa”, que nos dio la oportunidad de hablar de la persecución de los judíos. Tras esto iniciamos una pequña Gyncana fotográfica por las obras de la documenta que adornan el centro de la ciudad y quedamos a las doce. Alguno volvió a llegar tarde.img_6696

(A la noche los diferentes equipos mandaron sus obras y tenemos un ganador. Enhorabuena Claudio, Imanol y Alejandro)

img_6729Desde la Rathaus partimos hacia el Herkules, primero en la línea 1 del tranvía y luego en el autobús 22 que nos deja justo en la explanada del monumento. Allí, frente al Herkules y las decena de gruas que lo escoltan comimos. Están en plena renovación del monumento para tenerlo preparado para la Documenta del año que viene y esta prisa nos ha fastidiado la visita de este año pues la gran fuente central está cerrada y en plena renovación así que por primera vez bajamos las escalinatas del monumento en “modo secano” hasta el siguiente “juego de agua”. La verdad es que sin la primera de las fuentes el conjunto se queda un poco sin sentido. En cualquier caso paseamos el bosque rodeados de la multitud peregrina de ancianos, admiramos las chorreras, saltos y arroyos de diseño y como no nos hicimos la foto tradicional del intercambio frente al palacio.

img_6715Hoy nos vamos a la universidad …, a ver si se nos pega algo

El orden de los factores

Nos han engañado. Vinimos con la intención de huir del calor y resulta que la temperatura de Kassel está 10 ºC  por encima de Madrid. La ola de bochorno sahariano nos ha seguido y hoy se ha cebado en nosotros.

El día de Giesen y Marbourg es un día de tren y aquí decir tren y decir quedarnos dormidos durante el trayecto son concpetos paralelos. Queimg_6624damos en las escuelas – lo normal – nos reunimos a la hora – lo normal – y salimos hacia Giesen a las 8:30 de la mañana. El viaje es largo pero se aprovecha…., durmiendo.

Giesen tiene universidad y tiene tamaño como para sostener la vida animada que tienen aquí las ciudades medias alemana. A nosotros lo que nos trae a Giesen es el Matematikum, ese museo de matemáticas interactivas que nos recuerda a muchos el llorado Caixa Forum de nuestra infancia (la suya, no la mía).

Los experimentos tienen mucho de reto y nuestro grupo se los tomó con espíritu deportivo así que en ocasiones sorprendía ver cómo nadie se levantaba de la mesa hasta encontrar la clave, resolver el puzle o poner en orden la serie.  Al final tuvimos que ampliar el tiempo de estar allí porque quedaba museo por ver y terminamos más tarde que nunca.

img_6629De nuevo vuelta al tren y desandar nuestro recorrido para parar en Marburgo. Una de las ciudades “tipicamente alemanas” de las que visitamos en el intercambio. Subimos la ciudad (literal) y en la plaza nos dispersamos para recorrerlas, almorzar, visitear y hacer algunas compras. El tiempo aquí siempre se nos queda un poco corto, subir al castillo y ver algunas tiendas recorriendo las calles quizás precisara de una hora más. En cualquier caso y con los deberes a medio hacer nos reunimos en la plaza.

img_6671Volver a la estación del tren es siempre una aventura en esta ciudad. Unas veces porque alguien se retrasa – esta vez -, otras veces porque nos eternizamos bajando, otras tantas porque el horario de trenes es muy estrecho, el caso es que nos toca correr siempre. Aunque cambien los factores el resultado es el mismo…, una carrera para llegar al tren. Y como siempre. Llegamos. Nuestros correspondientes nos esperaban en la estación y con ellos terminamos el día. Cada cual a sus quehaceres.

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A nosotros los profesores nos llevaron de salida musical y la verdad es que tanto el garito como la música merecieron la pena. Para empezar visitamos para cenar una especialidad alemana con un nombre más que simpático – Jardín de la cerveza – Beer Garden. Acabamos en esta sala de conciertos que tiene bastante predicamento en Kassel, la Cassallatheater, gracias a su bien cuidada oferta musical y la mezcla de estilos. Allí disfrutamos de un concierto de la norteamericana Emily Hurd, os ponemos un vídeo para que la disfruteis un poco, como nosotros. (Aunque el directo no es comparable)

Y llegamos al miércoles con la estrellaza de este intercambio. El Herkules y los juegos del agua. Ya os contaremos mañana.

Minibarco y minigolf

Los profesores llegamos los lunes expectantes (no todos los lunes, no conviene exagerar) pero desde luego sí que estos lunes de intercambio. Cada cual hace un resumen de no más de diez frases de en qué a consistido su fin de semana. Y nosotros, prudentes, nos conformamos.

Parece que el fin de semana fue bien. Mucha agua, mucha actividad y paseos familiares. Todo el mundo parece haberse adaptado a su familia de acogida y no parece que haya grandes cuestiones que resolver. Este año las excursiones han sido cercanas, quizás lo más apartado haya sido un parque de atracciones que al decir de alguno debía estar como Salamanca de Madrid y la ciudad de Colonia.

img_6529Quedamos cada cual en su escuela de la mano de su correspondiente. Esta tarea aparentemente fácil siempre se complica tontamente. Una correspondiente que se lleva a su española a una clase de más, otra que no llega a la hora o entra tarde, otra que no sabe qué tiene que hacer. Nosostros tampoco ayudamos mucho, porque la mayor parte hacemos de maleta muy bien y nos dejamos llevar con soltura sin grandes problemas. En definitiva, todos reunidos en la Konnigsplatz a la postre para bajar a la Fulda y su parque-jardines-bosque-selva o qué sé yo cómo llamarlo porque las palabras que describen masas de vegetación aquí no significan lo mismo.

Allí pasamos buena parte de la mañana y almorzamos. Jugamos al minigolf en equipos binacionales en los que la parte alemana nos explicaba la mecánica del juego. No creemos – como espectadores – que aquello terminara de estar explicado correctamente pero todo el mundo estuvo entretenido hasta la hora del almuerzo. Entonces buscamos la sombra pues el sol calentaba inmisericorde y dejamos pasar el tiempo (algunos somos maestros de esto).

img_6543Tras los golfes y los almuerzos tomamos un autobús que nos llevó paseo adelante hasta el embarcadero. Allí bajo el sol de justicia de Kassel que está empezando a cobrar tintes legendarios paseamos durante dos horas por la Fulda como antaño hicieran tantas y tantas barcazas de las que hicieron de esta ciudad un centro industrial de primer orden. Hoy el paseo tiene poco de industrial y es más bien bucólico. El río se adentra en el campo o el campo en el río…, que uno nunca sabe y a lo largo de los sotos podemos ver primero casoplones al borde del río, luego campos y algún pueblo coqueto y todo un catálogo de aves cuyos nombres nuestra incompetencia en biología no nos permite aventurar.img_6581

El calor era más que notable, hacer un poco “el titanic” en la proa (la parte romántica y más petarda de la historia a Dios gracias) y buscar sombras y corrientes favorables ayudó un poco a mitigar la calorina. A las cuatro y tantas habíamos pasado esclusas, surcado ríos y conversado lo suficiente sobre los aguas como para dar por cuncluido el paseo.

Tras las admoniciones cotidianas – qué hacer el día siguiente, tened cuidado ahí fuera y cosas por el estilo – nos despedimos hasta el martes (día de las matemáticas en este intercambio)

Cuentos alemanes

Primer día en Alemania. La mañana comenzó temprano, para algunos dramáticamente temprano. Las seis de la mañana no son horas de levantarse para quienes aun mantenemos las inercias de las vacaciones. Nos hacemos poco a poco a nuestras familias de acogida, a sus casas, a sus rutinas y agradecemos infinito que  se esfuercen por hablar con nosotros, en inglés, en español o en todas las mezclas posibles de lenguas occidentales. En esto hay experiencias diversas pero la sensación, andando los días, es que un intercambio es siempre un babel idiomático que empieza estresando un poco pero que termina por parecernos tan natural.

El viernes se nos echó encima y el fin de semana se nos presentó casí según nos bajamos del avión. Este año el calendario nos ha tocado de este modo. Cada cual acompañó – más o menos somnoliento – a su correspondiente al instituto. Los mayores comenzaron en la Jacob Grimm y los menos mayores en la Heinrich. A las ocho todos estábamos paseando los pasillos y las aulas de unos centros que nos sorprenden por su luz, por su limpieza y por sus dimensiones. Nuestros institutos españoles nos parecen cutres y mal cuidados. Aquí no hay vallas y la valla marca carácter. Puede ser que los alumnos no sientan la necesidad de escapar o que los de fuera no sientan el deseo irrefrenable de destrozar el instituto, en cualquier caso el resultado nos da una sensación agradable de respeto y saber estar que nos gusta. Nos dice Andrea – una de nuestras profesoras alemana de referencia – que no es del todo así. Que hay que hacer una labor constante de limpieza y remoce, pero a mi me parece que hay una diferencia de grado notable.

img_6495Las direcciones nos dan la bienvenida y paseamos asombrados por estos pasillos llenos de grandes ventanales y nos asomamos a las clases, que aunque pueda ser por la novedad, nos parecen más amables. Hechas las presentaciones de direcciones y espacios, nos reunimos en la Jacob Grimm  para asistir a una clase de alemán. Andrea se ha esforzado en que aprendamos algunas consignas y en demostrarnos que el alemán no es tan dificil y que se entiende casi todo. Juzgad vosotros mismos, aquí os colgamos un ejemplo.

img_6395Finiquitados nuestros esfuerzos filológicos nos encaminamos Whilhemshöher Allee  adelante hacia el nuevo museo de los Hermanos Grimm, unos hermanos raritos que conocemos de oídas pero de los que apenas sabemos nada. Ni cuan ilustrados eran, ni todo lo que les debe el alemán, ni como hicieron el acopio de cuentos que hicieron, ni sus vidas al tiempo curiosas y comprometidas. El museo forma parte de la puesta de largo de Kassel que se prepara para la Documenta del 2017 (una de las muestras más importantes del arte contemporáneo a nivel mundial) y sustituye al antiguo museo – la casa donde vivieron los dos hermanos en la ciudad – que se había quedado pequeña. El edificio tiene una estupenda terraza desde la que se contempla la parte baja de la ciudad y el río y se apoya en el terraplén disimuladamente entre árboles y praderas.

img_6426La colección es muy buena, cartas, ediciones y algunos dioramas en los que se nos cuentan algunas de las peripecias vitales de los Grimm. Los artistas que han pasado por la Documenta contribuyen con una selección de obras. Algunas de estas obras son  particularmente curiosas, como la “máquina de insultar en alemán antiguo”,  algunos les hemos dicho a la máquina cuatro cosas y nos hemos qudado muy relajaditos. Pensamos cuanto bien nos haría en el instituto algo así. También entramos en la casa de caperucita, escuchamos contar un cuento en una veintena de idiomas (sin entender nada)  y enredamos todo lo que pudimos y nos dejaron que para eso uno va a los museos. Terminada la ilustrada visita salimos a la terraza para comprobar que en Alemania también hace calor y el sol pica más y terminar – al menos parte de nosotros – buscando un hueco a la sombra para almorzar.

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Al terminar nos hicimos esta foto en la que salimos tan guapos como somos. Tras lo cual nos despedimos de fin de semana. Ahí cada cual habrá hecho lo que su correspondiente, sus familias y el tráfico cruzado de mensajes entre unos y otros le haya aconsejado – y esperamos que bien – De algunas cosas nos enteraremos el lunes y otras quedarán para cada cual y sus memoria. De eso se trata. El intercambio tiene estas cosas.

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Kassel de nuevo

Hemos llegado. Es lo normal. También hemos esperado interminables horas en los aeropuertos, hemos contemplado, con la mirada perdida las pantallas de las salidas y las puertas de los embarques. También lo propio. Hemos pasado controles policiales donde se nos ha revisado la documentación con desgana y aburrimiento.

img_6344-1Mañana empieza esto. Hoy poco más que un viaje de aeropuerto y un largo camino de autopistas y carreteras intentando sortear los atascos monumentales de Frankfurt. Estamos cansados, estamos medio dormidos – quizás hable sólo por mí pero no creo – y tenemos ganas de empezar.

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Llegada a Kassel en lo oscuro

Madrugamos el viernes para intentar descansar el fin de semana o al menos intentar dormir un poquito más. Tenemos ya el sueño atrasado y no hemos comenzado el curso.

Buenas noches desde Kassel a 17 º C. (Ahora sabemos que nos envidiais).